| |
El primer estético (principal característica) en la obra de Mario Adolfo García, es el resultado de una técnica cuidadosa y mesurada tanto en la aplicación del color (pincelada uniforme y controlada) como en la luminosidad alcanzada en el suave modelado de sus formas y en le claro-oscuro de sus fondos y paisajes.
Un colorido apastelado sin estridencias ni contrastes notorios, completan la delicadeza pictórica de su obra muy de acuerdo a su tema: mariposas, capullos, caracoles, conchas, llanas, ramas, y troncos secos en penumbras nebulosas y crepusculares
Sus temas son puntos de partida o pretextos (seleccionados) para el despliegue de su nostálgica visión atmosférica: tenues vibraciones colorísticas, nacaradas, veladas, misteriosas, armoniosas, musicales, ordenadas y convincentes. .
La humanidad de sus temas (sin novedosos recursos de transvanguardia o post-modernidad) hablan elocuentemente de su honestidad convicción de artista joven y serio, conocedor de su oficio y con todo el tiempo para experimentar, desarrollar y definir una visión mas amplia, personal y trascendente.
Alejandro Aróstegui, Managua 29 de enero de 1999.
“La seriedad y humildad que caracteriza su personalidad es reflejada vivamente es su pintura. Un pintor de la academia, amante de la pintura, insistente y convencido creyente de la pintura, desarrolla un obra con grandes valores colorísticos, en esta primera exposición individual, nos muestra su universo temático, con mayores despliegues de fantasía, mayor atrevimiento de color, menos rigor académico, mas dispuesto al experimento de la composición y descomposición de las figuras y modelos, mayores libertades compositivas, pero sobre todo gran homogeneidad es su calidad.”
Luis Morales Alonso, Director-propietario de Añil: Galería de Artes Visuales, mayo del 2006.

“Mario Adolfo García acusa una factura impecable y logra recrear a la mariposa como símbolo de la cultura indígena [Nicaragüense] en una especie de plato de barro policromado, donde el negro y le tagüe también adquieren una trascendencia mítica. García revela una tratamiento original del mundo gráfico y cromático prehispánico dentro de una tradición como la nicaragüense donde el indigenismo se ha abordado con fuerza y diversidad”
Julio Valle-Castillo, para el catalogo de la I Bienal
de Pintura Nicaragüense, 1977
|
|